Trabajo freelance: 7 tips clave para ser tu propio jefe

Tips para ser freelance
Porque uno mismo debe aprender a ser su mejor jefe

¿Quién mejor que uno mismo para conocer mejor que nadie las fortalezas y debilidades que lo definen? ¿Y quién mejor que un jefe para asignar tareas que potencien esas fortalezas y ayudarnos a superar nuestras debilidades? Bien; en este post recorreremos 7 tips para ser el mejor jefe que hayamos podido tener y lograr sacar lo mejor de nosotros en el arduo camino de ser freelance.

El infierno, ¿son los jefes?

Bienaventurados aquellos que hayan sentido alguna vez, en algún trabajo, que su jefe/a era algo así como un alma gemela. Alguien con quien ni siquiera hacía falta comunicarse a través de palabras. Bastaba con un par de miradas o, incluso, con el sutil arte de la telepatía.

Por supuesto, estoy hablando de un jefe comprensivo que en, su omnisciencia empática, todo lo podía llegar a comprender. Desde los motivos de ausencia y demora más delirantes hasta los más razonables y justificados. Un jefe a quien se le podía decir a la cara todo lo que opinábamos de su performance, en caso de que osara criticar la nuestra. Cosa que, por supuesto, raras veces sucedía.

Bien. Si acaso alguno de esos bienaventurados está leyendo este texto, le doy la bienvenida a un mundo un poco más oscuro e imperfecto que sospecho no tuvieron la graciosa oportunidad de conocer. ¿Qué es un jefe en el mundo real de aquellos quienes hemos padecido relaciones laborales tortuosas?

En ese mundo, un jefe es esa persona que nos dificulta la elaboración de cualquier estrategia de comunicación que intente verificar eso que tantas empresas sostienen en la teoría mas no en los hechos. Es decir, que el diálogo puede darse en pie de igualdad y en un espacio donde las relaciones de poder se neutralizan aunque solo sea durante ese momento en el que se establece el intercambio comunicativo.

La cruda realidad (o no, no nos vimos en Disney)

Como profesional de la comunicación, afirmo que un diálogo en pie de igualdad entre empleador y empleado rara vez ocurre. Las relaciones jerárquicas en un ámbito laboral, por lo general, implican un intercambio comunicativo asimétrico en el que los discursos jamás tienen un valor equivalente. Es, por cierto, una opinión discutible pero, al menos, está basada en una experiencia laboral pura y dura.

Para la mayoría de los mortales, tener un jefe es tener que lidiar con una persona que tenderá a imponer su opinión por sobre la de sus subordinados. Pero, como veremos a continuación, esto puede generar un gran aprendizaje.

Por qué tener un jefe, a veces, es lo mejor que nos puede pasar

Los jefes, en gran medida, nos ayudan a abandonar la pereza intelectual aun cuando esos esfuerzos del pensamiento estén dirigidos a criticar su accionar. Ellos/as nos ayudan a construir argumentos sólidos para debatir y negociar en pos de aquello que consideramos conveniente aunque esté en abierta contradicción con lo que se nos solicita hacer.

Muchos de ellos logran, incluso, que nos lancemos a la aventura de ser nuestros propios jefes aunque, como los freelancers bien lo sabemos, eso es en parte una falacia. No obstante, no creo que sea una idea inconsistente en su totalidad; de ahí los tips que serán presentados con las recomendaciones para ser nuestros propio jefes.

A veces, quienes hemos trabajado en relación de dependencia sentimos que existe un gran inconveniente en el hecho de que nuestras decisiones estén supeditadas al arbitrio de una persona cuya jerarquía en el organigrama corporativo es superior a la nuestra. Y es que, a veces, el ejercicio de ese poder va en contra no solo de nuestro propio crecimiento profesional, sino del crecimiento de la empresa. Y, también a veces, esto es cierto. Pero solo a veces.

Por eso es que creo que cuando una persona comienza a tener esa sensación es el momento de comenzar un proyecto independiente. Y, de esa manera, probar sus propias teorías sin arriesgar el patrimonio de nadie ni su continuidad laboral. Creo que es el gran primer paso para quienes poseen un trabajo estable pero, por algún motivo, se sienten disconformes con él. Cuando uno se enfrenta a la tarea de gestionar un negocio, por pequeño que sea, descubre que ciertas decisiones que consideraba arbitrarias o infundadas en verdad no lo eran tanto.

Ser freelance: ¿emprendimiento o hobby?

En este punto es menester hacer una aclaración, que pienso es compartida por muchos emprendedores. Mientras no nos dediquemos en un cien por ciento a algo, no se trata de un emprendimiento, sino de un hobby.

Sin embargo, creo también que ese lapso de proyecto/hobby es necesario para aprender una serie de cosas que nos será imprescindible dominar para crear un emprendimiento sostenible y escalable. Entre ellas, la que da título a este post: aprender las tácticas que, en apariencia, deberemos usar «contra» (pero a mediano o largo plazo descubriremos que son a favor de) nosotros mismos.

En primer lugar, aprenderemos que la disciplina a la que nos veíamos sometidos en la relación con un jefe externo no solo continuará, sino que se acrecentará. Cuando uno no tiene responsabilidad directa por ciertas acciones, siempre puede encontrar algún buen motivo para excusarse aunque haya intervenido en algún proceso de resultado fallido.

Al ser nuestros propios jefes, algo que le recomendaría a cualquier persona experimentar en algún momento de su vida, nos daremos cuenta del peso y de las consecuencias de nuestras decisiones, por acción u omisión.

Lo descrito hasta el momento no es más que una introducción para poder apuntar con cierto sustento aquellas recomendaciones que considero imprescindible para un freelance recordar. Y, sobre todo, poner a prueba en ese crucial momento en el que elegimos no depender de las decisiones de otros sino tomar el timón de la nave e imprimir nuestros propios movimientos al derrotero laboral cuyo rumbo trazamos como guías de nuestra vida.

Dicho eso, es el momento de poner primera y manos a la obra.

Tips para el freelance que desee ser el mejor jefe que pueda tener

Determiná cuál es tu motivación

Es decir, qué es lo que nos mueve a emprender ese incierto trayecto de ser trabajadores independientes. Nadie más que nosotros tiene que conocer esos motivos, de manera que es fundamental dar una respuesta sincera a ese interrogante, por frívola, ridícula, superficial o irracional que pueda parecerles a otros.

Es más, recomiendo que esos motivos sean nuestro secreto personal. Podemos escribirlos y releerlos cuando dudemos de nuestra elección. Si hacemos esa lectura con el alma y el corazón, sabremos si optamos por el camino correcto.

Tené un trato amable con vos mismo

Si hemos tenido la experiencia de padecer un superior que nos haya maltratado, sabremos a la perfección que nadie puede ser productivo en esas condiciones. O, en caso de que logremos serlo, las consecuencias adversas irrumpirán en un momento u otro.

Dentro de los tips que se mencionan en este texto, este en particular puede causar una gran mejora no solo en la calidad de nuestro trabajo freelance, sino también en nuestra calidad de vida general. Asignemos horarios adecuados y respetuosos del necesario descanso para nuestro trabajo. Cumplamos con las pausas para comer, y procuremos mantener una alimentación sana, además de hacer ejercicio. Todo ello nos ayudará a un mejor manejo del estrés que cualquier actividad laboral conlleva.

Sé tu principal fuente de motivación

Creo que una de las principales fuentes de frustración en un trabajo en relación de dependencia es que nuestros superiores no reconozcan nuestro esfuerzo. O que, incluso, nos culpen por situaciones que exceden a nuestro alcance y posibilidad de acción.

Recordemos de manera constante nuestras habilidades, tratemos de mejorar —sin presiones desmedidas— en aquellas áreas que sabemos que lo requieren, celebremos siempre nuestros éxitos y aprendamos a lidiar con las inevitables situaciones negativas o de incertidumbre sin atacarnos a nosotros mismos. No olvidemos que cuanto mejor nos sintamos, mejor desempeñaremos el rol que nos asignamos en la confianza de que podremos ejercerlo.

Aprendé que la disciplina es MUY necesaria para el freelance

Establezcamos horarios de trabajo y celebremos un compromiso con nosotros mismos para cumplirlos: este es uno de esos tips que todo freelance debe grabarse a fuego. Cuando nadie nos supervisa, en una cultura que suele ser hija del rigor, es fácil ceder a la tentación de la autoindulgencia. En esos momentos, algo que puede ser de gran ayuda es releer esas líneas que sugerí escribir acerca de la motivación.

Muchos podrán hablar de nuestro «fracaso» si abandonamos el barco, así como muchos nos felicitarán por nuestro «éxito» en caso de que alcancemos nuestros objetivos, pero el proceso que divide las aguas entre una situación y otra es algo que no concierne a nadie más que al capitán del barco; es decir, a nosotros.

Así como nadie abandona un barco a su rumbo cuando tiene un destino previsto y planificado de antemano, es necesario que nos grabemos a fuego que tener un proyecto propio implica trabajar en él todos los días, de una manera u otra.

Recordá que el concepto de que «el freelance es su propio jefe» es, en parte, una ilusión

Sin perjuicio de lo expuesto en estos tips que espero sean de ayuda para quienes desean trabajar de manera freelance, la cuestión de ser nuestros propios jefes debe ser matizada. Sea cual sea la magnitud de nuestro emprendimiento, nuestros jefes serán en buena medida nuestros clientes.

Eso no quiere decir que debamos dejar que ellos definan totalmente cuáles serán nuestros lineamientos de trabajo, pero sí que deberemos negociar hasta llegar a una situación que sea ventajosa para ambos. Asimismo, es imprescindible recordar que nos veremos en la obligación de cumplir con los compromisos asumidos, o responder ante cualquier impedimento que nos impida llevarlos a cabo de la manera convenida.

Tomá conciencia de hasta qué punto vale realmente el trabajo que hacés

Este es a mi juicio uno de los tips más importantes para toda persona que aspire a ser freelance. A menudo, cuando le enviemos un presupuesto a un cliente que ignora todas las pequeñas y grandes labores que conforman nuestro protocolo de trabajo, nos veremos calificados como «caros». O nos discutirán nuestras tarifas, sin comprender todos los factores que están detrás de ellas.

Realizar con consistencia las tareas a las que hayamos decidido dedicarnos nos permitirá descubrir cuánta energía y tiempo nos insumen. Y, si hacemos la cuenta de cuánto valen esos recursos en moneda contante y sonante, podremos defender con argumentos firmes el valor que le damos a nuestro ejercicio profesional.

Entendé la importancia de «quitarnos de nuestro propio camino»

Este es un concepto que tomo de Mia Astral y que me parece no solo interesante, sino aplicable a numerosos situaciones en la vida. Parafraseando su explicación, se trata de hacer lo que sabemos en nuestro interior que debemos hacer, y eliminar las capas de distracciones que nos alejan de ese objetivo.

Muchas veces somos nosotros quienes más dificultades nos ponemos en la búsqueda de concretar nuestros anhelos. Tal vez porque sabemos que eso implicará cambios, renuncias y sacrificios, y una parte de nosotros se resiste a hacerlo.

La clave es examinar nuestra conducta y verificar hasta qué punto está alineada con nuestras metas. En caso de qué detectemos desvíos e inconsistencias, es imprescindible preguntarnos qué debemos poner de nuestra parte para subsanarlos.

Si después de leer estos tips que recorren algunas de las responsabilidades que implica ser freelance estás preparado para ser tu propio jefe, te felicito y te doy la bienvenida al club. En el caso puntual de que tus tareas tengan que ver específicamente con la redacción, existe una frase de Thomas Mann que recomiendo tener en cuenta. Aunque él habla de «escritores» estoy convencida de que sus palabras aplican también a quienes nos dedicamos al esforzado oficio de redactar:

 «El escritor es aquel al que escribir le resulta más difícil que a las demás personas»

Una gran frase de la que se puede decir bastante, y a la que me dedicaré en un próximo post.

Como siempre, nos estamos leyendo -pronto compartiré más tips para el lector freelance- y recuerden que pueden enviarme sus consultas o sugerencias a través de la sección «Contacto».

(No todo es tan terrible, he tenido jefes y jefas a quienes recuerdo con mucho cariño; si leen este texto, sabrán sin duda quiénes son).

Foto: Pablo Varela – Unsplash

2 pensamientos sobre “Trabajo freelance: 7 tips clave para ser tu propio jefe”

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